por Nuria Arfa

Pascal Plasencia

Elegancia, pasión por las historias y mucho oficio

Pascal Plasencia

Pascal Plasencia (Barcelona, 1962) se define como un obrero de la escultura. Su trabajo tiene una inconfundible marca personal: elegancia, pasión por las historias y mucho oficio. De factura estética inmediatamente reconocible, sus esculturas poseen características del modo egipcio: son formales, no reflejan movimiento y poseen gran peso visual, modo que -sin embargo- se atenúa gracias a la carga lírica de sus composiciones y a sus líneas sensuales, aspectos ambos que nos pasean por el Art decó y, desde luego, por la personalidad de su autor. La simplificación de líneas y detalles, llevan la obra de este artista mas allá del realismo clásico, haciendo un guiño al racionalismo y nos recuerdan su maestría para el dibujo y el diseño gráfico.

Pascal Plasencia realiza además relieves, que en sus propias palabras son un lenguaje entre el dibujo y la escultura de bulto, pero mucho mas difícil; tienen un sentido decorativo que se ha perdido en los siglos XIX y XX: antes eran concebidos para ser pintados, igual que la escultura; hoy, la materia ha pasado a prevalecer sobre otros conceptos.

Pascal Plasencia

Pascal Plasencia trabaja en su estudio en la Sierra de Collserola (Barcelona). Allí lleva a cabo el proceso completo que requiere su obra, incluidas las pátinas.

Pascal Plasencia: como un Hombre del Renacimiento, en su taller.

Pascal Plasencia
Pascal Plasencia

Plasencia presenta a menudo su trabajo en bronce, mimando el acabado, por lo que talla en escayola buscando precisión. Suele presentar mujeres con el torso desnudo, con el pecho a la manera del de las esculturas de Ernst D'Hossche, Ouline o Kovats, partiendo de círculos, introduciendo así la geometría en su obra.

Forma y textura contando historias

Pascal Plasencia
pascal Plasencia
Pascal Plasencia
Pascal Plasencia

Pascal Plasencia también utiliza la arcilla y la piedra como medios para sus esculturas. Prefiere trabajar a gran escala, sacando puntos, extrayendo vida a la materia.

Pascal Plasencia